INFORME DEL 25 DE JULIO

Domingo, 25 de Julio de 2010 18:50 Juan Carlos Neves
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EN DEMANDA DE VALORES Y PRINCIPIOS ETICOS OLVIDADOS

Queridos amigos:

La semana pasada dijimos que una de las formas espurias con que se pretende controlar la natalidad es la promoción de la cultura homosexual y el aborto, de modo que consumada la promulgación de la ley de matrimonio homosexual (el término “gay” no existe en la lengua española) el paso inmediato sería insistir con la problemática abortífera. Poco tardó el gobierno en darnos la razón. Lo hizo por vía de una guía, supuestamente dirigida a reglamentar los pasos para consumar los abortos no punibles pero que mediante  interpretaciones caprichosas de la ley terminaba legalizando de hecho el aborto por un camino administrativo. El Ministro de Salud desmintió haber dictado una resolución para oficializar la mencionada Guía pero la dejó vigente, consumando un mamarracho propio de un país sin instituciones y de un gobierno incoherente, que sin embargo siempre se encolumna  y compromete detrás de todo lo que agrede a  las bases familiares  y religiosas de nuestra nación.

Las fuerzas que en nombre de una pretendida revolución trabajan para modificar los principios  y  valores sobre los que se edificó la Argentina, que nunca fue comunista, socialista, atea, antimilitarista, montonera  ni “piquetera”, están desde mucho antes que Néstor Kirchner llegara al poder y seguirán después  que Cristina Fernández deje el gobierno. “Los Kirchner” han apoyado a estas fuerzas por conveniencia política  y han permitido que obtuvieran avances impensados aun en contra de la voluntad de las mayorías. Cuando hayan pasado o cuando ya  no sirvan a esas fuerzas, estas  buscarán otros candidatos ya que siempre habrá quien esté dispuesto a traicionar la historia por un puñado de votos y una capacidad de movilización. Por eso a la hora de pensar en quien apoyar en la próxima contienda electoral habrá que mirar mucho más allá de la capacidad administrativa de los candidatos para prestar atención a las cualidades éticas y a los valores y principios de los mismos, porque la  Argentina no resiste que esta involución continúe por mucho tiempo más, sin que tiemblen sus cimientos morales que son el verdadero fundamento de su futuro.

Los líderes de la oposición entretanto dudan y tambalean. Las acusaciones judiciales contra el Jefe de Gobierno de la Ciudad los han puesto a prueba y vienen respondiendo bastante mal. De la lectura del fallo que ratifica el procesamiento de Mauricio Macri no surge otra responsabilidad personal que la de haber nombrado a los funcionarios que habrían cometido el delito de efectuar escuchas telefónicas en forma ilícita. Era de esperar que con los antecedentes de las acusaciones que cayeron sobre otros miembros de la oposición como Olivera y De Narvaez, igualmente falsas pero ciertamente desgastantes, todos los miembros de la oposición saldrían a coro a criticar este nuevo caso de sospechoso ensañamiento judicial. Más aun, si el nombramiento de funcionarios que cometen delitos fuera causa de procesamiento de las máximas autoridades, gobernar sería una tarea imposible y no habría autoridad dispuesta a firmar un expediente como ya  no hay quien esté dispuesto a despejar una calle o detener un acto de vandalismo. Pero en el ambiente político parece predominar el deseo de sacar ventaja de la desgracia de un competidor antes que ser fiel a la justicia y la verdad. De nuevo volvemos a señalar que la verdadera crisis no está en la tambaleante economía sino en la pisoteada moral. Esperemos que este caso se resuelva rápidamente y que las contiendas electorales se resuelvan en las urnas  y no en los estrados judiciales.

La realidad, por su parte, sigue desenmascarando a los falaces tanto en el plano nacional como en el internacional. Los que anunciaban en Argentina el olvido para siempre de los conflictos convencionales  y la paz eterna en América latina, deben asumir la posibilidad de un conflicto bélico entre Venezuela y Colombia y entender porqué esos países nunca renunciaron al crecimiento   militar de su capacidad de defensa (como casi ninguno en nuestro continente). El presidente Chavez ha roto relaciones con Colombia como respuesta a la acusación del presidente Uribe de que grupos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) operan desde Venezuela utilizando a ese país como “santuario”. No sorprende que Chavez, aliado de Cuba y simpatizante de las FARC, en vez de prometer cooperación contra la guerrilla haya amenazado a Colombia con una guerra y anunciado el alistamiento de sus fuerzas armadas. Lo que debería sorprendernos es que Chavez hiciera estas graves declaraciones junto al director técnico del seleccionado argentino, Diego Maradona,  de quien se ha dicho que es el dueño de la selección y que goza del apoyo explícito de la señora presidente. Es urgente que nuestros líderes políticos dejen de tratar de aprovechar a cualquier personaje popular, cualquiera sea su comportamiento, para no tener luego que explicar lo inexplicable.

Difícil le será también al Secretario de la UNASUR, Néstor Kirchner, conciliar su independencia para solucionar esta crisis con su  condición de diputado nacional y actuar con objetividad dada la alianza del gobierno de su esposa con el de señor Chavez. Tampoco parece quedarle tiempo entre sus obligaciones internacionales y sus actos como presidente del justicialismo para pasar por el Congreso, fuera del día que votó el matrimonio homosexual. Evidentemente no se puede jugar con las obligaciones e ignorar las responsabilidades que imponen los cargos y las instituciones sin fallar a unos y a otros,  y sin afectar la imagen de un país que todos los días retrocede en su ya menguado prestigio internacional.

Nos queda como un suave bálsamo el anuncio de que las mayores fuerzas de la oposición estarían tratando de encontrar una serie de coincidencias para que el próximo gobierno nacional pueda desempeñarse sin trabas institucionales y trabajando en un ambiente de consenso. Aprobamos esa acción y deseamos fervientemente que esos puntos de acuerdo no solo se refieran a planes  y proyectos sino también a principios éticos y republicanos que tanto necesitamos en nuestra querida patria.

Un abrazo para todos.

Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana