INFORME DEL 28 DE MARZO
Domingo, 28 de Marzo de 2010 19:45
Juan Carlos Neves
Queridos amigos: Cada semana nuestra capacidad de asombro se ve superada por la forma en que el Gobierno que encabeza Cristina Fernández de Kirchner excede los límites del sistema democrático y republicano que nuestra Constitución prescribe. Nuestra esperanza se mantiene, a pesar de la impunidad con que parecen ser ejecutados esos excesos, porque la capacidad de indignarnos sigue intacta y la sociedad y los medios cada vez se resignan menos a aceptar con indiferencia las continuas transgresiones. El hecho puntual que inspira estas reflexiones fue la negativa del Jefe de Gabinete a informar el monto de los gastos de publicidad oficial, aduciendo que esa información involucra “datos personales”. Tamaño disparate, expresado como excusa para negar una información pública solicitada lícitamente por Organizaciones No Gubernamentales, esconde la imposibilidad de revelar el descomunal incremento de la publicidad oficial por parte del gobierno. Debemos agregar que el oficialismo confunde permanentemente la publicidad de los actos de gobierno, obligación ineludible en un sistema democrático, con la propaganda de las políticas encaradas por el oficialismo que no deberían pagarse con los dineros de la comunidad. El recurso de negar el acceso a la información que puede perjudicar al gobierno como sucedió en este caso se suma al recurso de deformar dicha información como se hace en el caso del INDEC con la inflación. Y con las estadísticas criminales que se ocultan para no evidenciar el grado de inseguridad imperante en la sociedad. Y con los datos de incremento de producción, tráfico y consumo de drogas. Y con las tasas de mortalidad infantil que aumentan si son medidas por el Fondo de Población de la ONU y disminuyen cuando la fuente es el Ministerio de Salud de la Nación. Pero las mentiras tienen un plazo máximo de vigencia. Cualquiera sea la intensidad de su difusión, la denuncia mediática que no puede ser acallada por el oficialismo a pesar de las acusaciones y presiones a los medios o la simple concurrencia al supermercado a sufrir los precios reales se llevan, junto con los datos amañados, la escasa credibilidad del gobierno. Otra realidad que ya no puede ocultarse es la falta de recursos financieros que sufren las provincias y que podría paliarse parcialmente si se aprueba en el Congreso la coparticipación del impuesto al cheque que hoy es absorbido totalmente por el Estado Nacional. Un caso paradigmático es el de la Provincia de Buenos Aires. Es la provincia que tiene mayor déficit y es una de las que se alinea más firmemente con el gobierno para frenar esa coparticipación. Es evidente que el Gobernador Scioli privilegia su relación con el gobierno y su “carrera política” con pretensiones de reelección y posibilidades de candidatura presidencial por sobre los intereses de la provincia. Por ello debe pagar un duro precio ya que Buenos Aires es la segunda provincia del país con mayor carga tributaria sobre el comercio y ARBA, su órgano de recaudación tributaria, ejecuta todo tipo de maniobras para exprimir al límite a los sectores comerciales y productivos en su territorio. Esto se agrava porque las Cámaras de Comercio son amenazadas por la instalación de las “ferias internadas o multipunto”, al estilo de la famosa feria de la Salada, que generan una fuerte competencia desleal con el comercio formal. Estas actividades ilegales no son frenadas por la provincia ni por los municipios, siempre por especulaciones electorales, y comienzan a producir quiebras entre los comercios que deben pagar impuestos cada día más altos y soportar una competencia desleal acompañada frecuentemente de presiones y aprietes cuando denuncian estas arbitrariedades. Si se suman los atrasos en el pago a los proveedores y el ritmo de incremento del déficit financiero se puede evaluar la seriedad del problema estructural de la provincia que produce el 35,5 por ciento del Producto Bruto Interno Nacional pero que es sistemáticamente defraudada por sus autoridades provinciales a la hora de plantarse frente al gobierno nacional. El día en que se discuta la coparticipación del impuesto al cheque se verá a quién es fiel cada funcionario en la disyuntiva entre los intereses de su provincia y los del sector político que ejerce el gobierno nacional. El último comentario refleja el diálogo real entre un niño de primaria que concurre al colegio en la provincia de Buenos Aires y su padre. “Me pidieron que escriba sobre el día de la memoria”, dijo el niño. “¿Y que información te dieron?” preguntó el padre. “La maestra me leyó lo que mandaron del ministerio que decía que los militares secuestraban y mataban a los que pensaban distinto y los tiraban desde helicópteros. También prohibian libros y otras cosas así” fue lo que le que recordó el pequeño. El padre, hombre maduro, testigo vivo de la época, le explicó que cuando se analizan los hechos del pasado hay que hacerlo en su contexto histórico y desde distintos puntos de vista. Le habló de lo que fue la acción guerrillera y terrorista. Lo instruyó acerca de las graves consecuencias de los golpes de estado y del uso de la violencia como medio de imponer ideas y alcanzar el poder. También le acercó algunos datos de la época, que había conservado. No se si todos los niños bonaerenses tendrán la suerte de recibir información seria y objetiva sobre un pasado que fue doloroso y complejo. Pero lo que es seguro es que en las escuelas se debería educar e informar con objetividad y no adoctrinar a los niños según la mentalidad y la ideología de quien circunstancialmente ejerce el gobierno del Estado. Si la memoria no registra los hechos en forma completa y objetiva se convierte en una fuente más de engaño para las jóvenes generaciones. Un abrazo para todos. Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana
INFORME DEL 21 DE MARZO
Domingo, 21 de Marzo de 2010 15:02
Juan Carlos Neves
CIEN AÑOS NO ES NADA Queridos amigos: Lean con atención los siguientes párrafos entrecomillados: “Ahora se había producido la situación más peligrosa que puede darse en política: una impasse. El Senado estaba decidido a no reunirse; el presidente no quería retroceder un paso.”“Pero si esto era grave lo que siguió fue mucho peor. Pues dos días más tarde, el……….., el Palacio del Congreso amaneció rodeado por fuerzas policiales y de bomberos. Los diputados y senadores que intentaban entrar eran conminados a alejarse.”“Lo más amargo era que a pesar de las críticas de los diarios y los dirigentes al cerrojazo, era palpable que la gente común lo aprobaba; incluso se aclamó al presidente tres días después de la clausura del Congreso, cuando salía de la Casa Rosada. Intentose hacer un meeting de protesta pero no hubo gente que acudiera. Al público le parecía bien que se diera una lección a los políticos, y nadie reparaba en la gravedad de la medida. ¡Increíble!” “………. en olvido de que no hay enemigo pequeño y que en la Argentina, cuando el enemigo es el presidente, jamás se lo debe desestimar: aunque sea un infeliz siempre será peligroso.” No teman. No se preocupen. No se trata de la predicción de un vidente iluminado. Los párrafos anteriores fueron extraídos del libro “SOY ROCA” y en ellos el prestigioso y recientemente fallecido historiador Félix Luna pone en boca del entonces senador Julio Argentino Roca la descripción del enfrentamiento entre el presidente Figueroa Alcorta y el Senado, que termina con el cierre del Congreso. ¿El año? Fue en 1908, dos años antes del Centenario. ¿La causa puntual? La lucha por los fondos del presupuesto. Sorprende leer que la gente hastiada de los enfrentamientos políticos más que lamentar, festejó la ruptura del orden institucional. Y sorprende la similitud de los conflictos luego de 100 años de historia. La primera reflexión que surge es que la imagen idílica de una Argentina que comenzaba el siglo XX en pleno éxito y desarrollo material no se conciliaba con el oscuro panorama político, que derivó en que los festejos del Centenario se hicieron bajo el estado de sitio decretado por el presidente para enfrentar protestas sociales anarquistas. La reflexión más preocupante es acerca de la evidencia de lo poco que hemos aprendido con el transcurrir de los años y el fluir de la democracia. En estos últimos cien años, en que el mundo enfrentó dos grandes guerras que cambiaron la ubicación de los centros del poder, Argentina vio el surgimiento político del radicalismo y del justicialismo y sufrió diversos golpes militares que rompieron el orden constitucional por variadas razones. Pero al presente, llevamos 27 años de ininterrumpida democracia y deberíamos haber aprendido a no repetir los errores del pasado permitiendo que caudillos o “caudillas” avasallen las instituciones de la república en su afán de mantener el poder personal a cualquier costo. Como en 1908 el Senado está en una impasse. La señora presidente reúne a sus congresales no para instruirlos acerca de las bases de los acuerdos que deben procurar sino para arengarlos a un enfrentamiento frontal con la oposición a suerte y verdad. Y la Argentina real, la de los millones de ciudadanos castigados por la inflación, la inseguridad y las mentiras estadísticas y sociales, sufre. Sufre mucho y sin perspectivas de solución en medio del cuadro de enfrentamiento del que es responsable el gobierno, ya que la oposición sólo puede reaccionar ante cada golpe tratando de frenar y limitar el vendaval de odio y agresión que llega al extremo de llevar las represalias hasta los antepasados y los descendientes de los supuestos “enemigos” del poder. Al comienzo del período de sesiones ordinarias del Congreso, el diario La Nación preguntó a los jefes de bloque de las cámaras ¿Qué proyectos de ley concretos va a priorizar su partido? La oposición nombró a: la reforma del INDEC, la coparticipación del impuesto al cheque y la modificación de la integración del Consejo de la Magistratura. El jefe del bloque de senadores del oficialismo dijo “vamos a acompañar las políticas del Poder Ejecutivo porque somos el bloque del oficialismo.” Es decir que reconoció implícitamente no tener ninguna iniciativa propia, lo cual es lamentable. El jefe de bloque del oficialismo en Diputados fue aun peor, pues comenzó su respuesta diciendo “Seguramente, vamos a trabajar en la ley de matrimonio homosexual.” Más allá de los puntos de vista personales sobre dicha iniciativa asusta pensar que en una Argentina sumida en una profunda crisis, con millones de habitantes bajo la línea de la pobreza y con un estado lamentable de la salud, la educación y la justicia, la primera iniciativa parlamentaria, o sea, la principal preocupación del oficialismo en la Cámara de Diputados sea el tema del matrimonio homosexual. La conclusión es que hay un deseo del oficialismo de vaciar de contenido al Congreso ya que no cuenta, como Figueroa Alcorta, con una opinión pública complaciente que le permita cerrarlo. Pero al menos tratará de que funcione lo menos posible. No puedo cerrar este informe sin comentar una muestra más de hipocresía oficialista, esta vez en boca del gobernador de la Provincia de Buenos Aires. El miércoles 17, en el salón de acuerdos de la casa de gobierno, el gobernador Scioli ponderó el sistema de voto electrónico que se aplicará en la elección de Intendente del partido de Pinamar, por su eficiencia y transparencia. El gobernador omitió decir que el voto electrónico hace años que está dispuesto por ley en la Provincia de Buenos Aires y que no se aplica porque las elecciones provinciales se hacen en coincidencia con las nacionales en que está vigente la boleta de papel. Y que en la Ley 14086, de Elecciones Primarias en la Provincia de Buenos Aires, recientemente promulgada el 7 de Diciembre del 2009, el oficialismo dispuso e impuso en su Artículo 2º : “Cuando el poder Ejecutivo Nacional, convoque a elecciones primarias nacionales, para Presidente y Vice y/o parlamentarios del MERCOSUR y/o Diputados Nacionales y/o Convencionales Constituyentes, la fecha de realización de las elecciones Primarias obligatorias y simultáneas provinciales, se realizarán el mismo día”. Con lo cual, nuestro gobernador nos ha condenado a no tener voto electrónico hasta que al poder ejecutivo nacional le convenga políticamente, en una muestra más de incoherencia e hipocresía entre el discurso y la acción. Por suerte los argentinos ya hemos aprendido cuales son los métodos del oficialismo y cada día nos engañan un poco menos y se evidencian un poco más. Un abrazo para todos y que el otoño no nos ponga melancólicos, que para eso la política se basta y sobra. Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana
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NOVEDADES EN NUEVA UNION CIUDADANA
Miércoles, 24 de Marzo de 2010 23:49
Juan Carlos Neves
GACETILLA DE PRENSA La Junta Provincial de Gobierno de Nueva Unión Ciudadana se complace en informar a los afiliados y amigos la integración al partido del Movimiento de Organización y Participación (MOP). Esta importante agrupación cuyo principal dirigente es el Arquitecto Enrique Castro Riglos, posee referentes en la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y diversos distritos del interior del país. La integración se sustenta en la profunda comunidad de principios y valores que compartimos y en el deseo de llevar adelante un proyecto que beneficie a la Argentina en su conjunto, anteponiendo el bien común a las apetencias y ambiciones personales que enturbian el panorama político nacional. El crecimiento que representa este generoso aporte de equipos de trabajo, programas y dirigentes, contribuye a mantener alto el entusiasmo y las esperanzas de poder seguir defendiendo los auténticos intereses nacionales y nos reafirma en la convicción de que un accionar basado en la ética y la transparencia termina siempre atrayendo y agrupando a los hombres y mujeres con verdaderos valores ciudadanos. Bienvenidos los amigos del MOP con los que ya somos uno. Buenos Aires, 25 de Marzo de 2010. Prensa Nueva Unión Ciudadana
INFORME DEL 14 DE MARZO
Domingo, 14 de Marzo de 2010 21:40
Juan Carlos Neves
Queridos amigos: La semana pasada estábamos al borde del precipicio. Esta semana hemos dado un paso atrás. Ese paso, que nos alejó del riesgo de la ruptura institucional con la que había amenazado la señora presidente en caso que la justicia y el Congreso no funcionaran según sus designios, fue dado por algunos opositores que por distintas razones evitaron las derrotas del gobierno en el Congreso. Hace dos semanas había sido el senador Carlos Menen quien a cambio de una semana de efímera gloria postergó la constitución de las comisiones, quizás creyendo que sería para siempre el dueño del voto número 37 que es imprescindible para tener quórum propio y ganar una votación en el senado. Pero esta semana vimos que cada senador de la oposición se siente dueño del voto 37 y hace su propio juego sin preocuparse demasiado del juego de intereses de la república. El senador Verna presentó un proyecto de Ley que permitiría el uso de las reservas sin que se haya todavía anulado el decreto de necesidad y urgencia con que el gobierno hizo girar los fondos del Central. Luego fueron las senadoras Latorre y Bongiorno las que salvaron a la ultrasubordinada presidente del Banco Central de perder el acuerdo del senado y su puesto en la institución. Así, con las defecciones de unos y otros, aduciendo las más variadas razones, el oficialismo va logrando evitar que la clara voz del pueblo, que se pronunció en las urnas en las elecciones legislativas innecesariamente adelantadas en junio del 2009, se trasunte en acciones de control y ponga límites efectivos a una repudiable forma autoritaria de gobernar. Es decir que el paso atrás que nos alejó del abismo también nos hizo retroceder en la posibilidad de lograr una calidad institucional superior y una racionalidad política republicana. Los problemas de fondo siguen intactos. Las reservas que son la garantía del valor de nuestra moneda siguen bajo la amenaza de ser utilizadas para el pago a deudores privados. La presidente del Banco Central que en su balbuceante exposición en el Congreso dejó claro que no posee una independencia del poder ejecutivo que garantice el fiel cumplimiento de sus obligaciones establecidas por ley, es altamente probable que siga en su puesto. Las leyes prometidas en la campaña electoral que permitirían el reparto federal del impuesto al cheque, la modificación del Consejo de la Magistratura y tantas otras recuperaciones de valores perdidos, están en duda. Y el pronóstico a futuro promete retrocesos a los tumbos, ya que avanzar en estas condiciones será utópico. En este punto es pertinente reflexionar sobre los conflictos de lealtades de los funcionarios públicos que tan patentes quedaron en los casos de Redrado y Marcó del Pont. ¿A quien debe su mayor lealtad un funcionario público? ¿A la persona que lo nombró en su cargo o a la ley que rige su gestión? La respuesta es definitivamente a la ley. El funcionario debe por la naturaleza de su función ser fiel a una ética deontológica es decir basada en el deber, poniendo el cumplimiento de la obligación sobre el resultado. El legislador al momento de dictar la ley tiene la facultad de obrar conforme al resultado que desea lograr. El funcionario debe cumplir con la legislación vigente. Así de simple. Si así no fuera, el punto de vista personal sería el elemento dominante en la acción pública y el ciudadano no tendría parámetros a que atenerse. Pensemos, por ejemplo, que el ejecutivo nombra a los magistrados de la Corte Suprema con acuerdo del Senado y a todos los jueces federales (Art, 99, inc. 4 de la Constitución). Posee esa facultad pero su dominio termina al momento del nombramiento pues de lo contrario no habría justicia independiente. Lo mismo vale para el presidente del Banco Central o para cualquier funcionario que deba cumplir funciones regidas por ley. Por eso el reconocimiento de la Presidente del Banco Central de que sus decisiones siguieron los dictados presidenciales invalida automáticamente su idoneidad para el cargo. Si ella piensa que la ley está equivocada en lo que respecta a la independencia del Banco Central del ejecutivo, primero deberá esperar a que cambie la ley pero entretanto sólo le cabe cumplirla. Y lo mismo cabe a cualquier funcionario aunque eso le cueste el puesto como injustamente pasó con Redrado a quien el Congreso debió haber defendido con más firmeza por razones de principios. Pero los principios, al igual que los proyectos de mediano plazo y los planes estratégicos, son permanentemente dejados de lado para atender a las urgencias. Y cuando los problemas acumulan suficiente presión ya suele ser demasiado tarde para solucionarlos sin daño y dolor. En esa categoría está ahora la inflación que ni el INDEC oficial puede ya ocultar. Y la falta de combustible que debe ser importado. Y la disminución del número de vacas. Y la instalación de los carteles de drogas. Y la inseguridad con causas coyunturales y estructurales. Y tantos otros temas que forman parte del país real que la propaganda oficial se niega a reconocer pero que ya golpean a nuestra puerta cada día con más fuerza. Así que los éxitos y las derrotas en el Congreso comienzan a perder significación porque ahora el verdadero escenario se va trasladando a la calle y a la vida cotidiana en donde reinan preocupación y desesperanza. Creo que todos estaríamos más felices si hoy fuera septiembre del 2011 y una nueva alternativa estuviera asomando. Pero el tiempo es inexorables en su transcurrir y en su secuencia de modo que tendremos que vivir nuestro vía crucis hasta el último día. Un abrazo para todos Juan Carlos Neves, Presidente e Nueva Unión Ciudadana
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