INFORME DEL 29 DE AGOSTO
Queridos amigos:
La denuncia pública formulada por la señora presidente ante cientos de personas en la Casa Rosada y ante el país entero a través de la cadena nacional de difusión, frente a los que afirmó que la empresa Papel Prensa había sido vendida en 1976 mediante el sometimiento de sus dueños a presiones por parte del gobierno militar de entonces, terminó en un fiasco de proporciones al ser negados tales hechos ante los estrados judiciales por los supuestos damnificados.
Tamaño papelón constituye un verdadero hito en la lista de desaguisados presidenciales. Algunos recuerdan a Carlos Menem leyendo un discurso en el lugar equivocado y hay quienes descalificaron a Fernando de la Rua por el estado de confusión que le impidió acertar con la salida correcta en un programa de televisión. A Adolfo Rodríguez Saa se lo desvaloriza por haber declarado el “default” entre aplausos en vez de llantos y a Eduardo Duhalde cuesta perdonarle que dijera que quien depositó dólares recibiría dólares, a pesar de sus reiteradas disculpas por no haber podido cumplir su promesa. Pero lo de Cristina Fernández de Kirchner constituye, sin dudas, el mayor acto descalificatorio de la historia presidencial desde que se restauró la democracia por la gravedad de la imputación que formulaba, la forma en que comprometió innecesariamente su investidura y la contundencia e inmediatez de la desmentida que llegó desde los supuestamente damnificados hasta los fiscales y funcionarios que estuvieron vinculados al caso, quienes a pesar de su proximidad ideológica no pudieron sostener semejante falsedad. Toda una sociedad advirtió el uso espurio que se estaba haciendo del tema de los derechos humanos y de las figuras jurídicas vinculadas y sólo los muy comprometidos con el gobierno estuvieron dispuestos a seguir el perverso juego.
El sentido común aconsejaba que la señora presidente hubiera presentado una pública disculpa e hiciera caer todo el peso de su indignación en los funcionarios que tan mal la asesoraron y que le hicieron cometer semejante error. Pero su persistencia en sostener lo insostenible hace pensar que su compromiso con lo actuado es integral y que prefiere privilegiar los objetivos políticos que la guiaron a tratar de controlar el mercado de papel de diarios y a debilitar a los medios críticos a su gestión por encima de algo que parece ser tan poco importante como lo es la verdad. El hecho ha sido tan grave que es probable que si la oposición en la Cámara de Diputados tuviera el número suficiente de votos estaría hablando de aplicar el Artículo 53 de la Constitución ejerciendo el derecho de acusar a la presidente ante el Senado por mal desempeño de sus funciones. Por ahora, la oposición se remite a expresar su indignación y a tratar de bloquear el proyecto de ley que busca un camino alternativo para lograr un control de la prensa escrita que la falaz denuncia no consiguió. No es poco.
El mismo día 24 de Agosto en que el gobierno nos distraía con sus acusaciones y su revisión de antiguas operaciones de compra de empresas, se producía en silencio un hecho de verdadera trascendencia histórica. El Congreso no renovó la delegación de facultades hecha al Ejecutivo desde 1853 y que debía reasumir por disposición de la Constitución de 1994. Hay más de 200 leyes en que había delegaciones vigentes y alrededor de 30 son de suma importancia. El Congreso se pone con ello los pantalones largos y asume sus responsabilidades en plenitud. Ahora debe comenzar a trabajar con la intensidad que esas responsabilidades requieren en temas tales como las retenciones a los productos agropecuarios o el funcionamiento de la Aduana. Es sin duda una oportunidad histórica para hacer grandes cambios en Argentina sin revoluciones ni enfrentamientos pero se requiere espíritu para debatir, consensuar y trabajar duro. Esperemos que quienes mostraron firmeza para la crítica ahora la tengan para la construcción.
También el día 24, que no será un día fácilmente olvidable, al gremialismo militante asumió la conducción del partido justicialista en la Provincia de Buenos Aires a través de la persona de Hugo Moyano, Secretario General de la Confederación General del Trabajo. En realidad, los gremios y los sindicatos, como así también sus dirigentes, deberían ocuparse de la defensa de los intereses y los derechos de los trabajadores y eso no siempre es compatible con las responsabilidades y el cumplimiento de la plataforma programática que es mandatoria para un dirigente político. Pero parece que esas cuestiones no le importan a nadie en el oficialismo ya que nadie cuestiona que Néstor Kirchner sea diputado, presidente del partido justicialista y Secretario de la organización internacional UNASUR o que el Jefe de Gabinete sea Vicepresidente del Club de fútbol Quilmes. Todo vale y parece que todo sirve.
El último esfuerzo por llevarnos al infierno social y obligarnos a apasionados e innecesarios enfrentamientos se avizora por el cúmulo de iniciativas que aparecen cotidianamente para procurar la despenalización del aborto. En forma insólita el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Buenos Aires se pronuncia sobre el tema como si fuera materia de su jurisdicción y la Comisión de Salud de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha emitido un dictamen de mayoría por el que cualquier mujer puede presentarse a solicitar un aborto, mediante la firma de una declaración en la que exprese que fue víctima de violación sin requerirse denuncia policial ni judicial. Por su parte la Doctora Argibay, miembro de la Corte Suprema de Justicia, anticipa su posición sobre el tema, en total apartamiento a lo que corresponde a un juez acerca de un asunto sobre el que eventualmente tendrá que juzgar, manifestando su apoyo a la despenalización lisa y llana del aborto. Todas estas iniciativas olvidan u omiten que la ciencia ya determinó la existencia de un ser vivo desde el momento de la concepción, ser que está protegido en nuestra legislación y en los tratados internacionales a los que adscribimos. ¿Por qué entones insistir sobre la despenalización de un crimen y no trabajar en la protección de la madre soltera, en la prevención de las violaciones y en la educación de la sociedad en la importancia y la responsabilidad en la creación y protección de la vida? Estamos una vez más por encarar el debate equivocado en beneficio de los que medran con nuestras diferencias y vulnerabilidades.
En cada acto el gobierno muestra con claridad su naturaleza. Ataca a la prensa independiente, promueve debates innecesarios, se aferra al apoyo de desprestigiados dirigentes sindicales, se vale de la causa de los derechos humanos para sus intereses y enturbia el panorama político con reglas de juego oscuras y ataques personales a las cabezas de la oposición, mientras desatiende los graves problemas de inflación e inseguridad. Con este panorama todo indica que en el 2011, cualquiera sea el artilugio electoral que pretenda imponer el oficialismo, la Argentina verá florecer un nuevo gobierno de signo claramente distinto al actual. Reservamos nuestras fuerzas para apoyar el renacimiento y mientras tanto nos esforzaremos para que el daño remanente sea lo menor posible.
Un abrazo para todos
Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana


