Home

INFORME DEL 20 DE JUNIO

E-mail Imprimir PDF
LOS ARGENTINOS NO SOMOS FEOS, SUCIOS Y MALOS

Queridos amigos:

El campeonato mundial de fútbol que se desarrolla en Sudáfrica es un hecho que concita la atención general ya que trasciende el hecho deportivo para transformarse en una vidriera en que países, costumbres y personalidades se exponen a los ojos de la gran aldea global. Argentina ha presentado un equipo que hasta el presente ha mostrado un juego eficaz, con altibajos, por momentos brillante  y con jugadores destacados. En las tribunas lamentablemente  han aparecido individuos identificados con la violencia que se conocen como “barrabravas” que han trasladado la vergüenza cotidiana de los domingos criollos al centro de la atención mundial. Lo insólito, más allá de la lógica preocupación de las autoridades sudafricanas y de las deportaciones efectuadas hasta el momento, es que muchos de estos delincuentes del deporte viajan amparados bajo el nombre de la agrupación Hinchadas Unidas Argentinas que se identifica con el oficialismo. Recibieron los pasajes, los recursos para la estadía y las entradas para los partidos. Evidencian que no hay límites a la hora de buscar apoyos a las candidaturas  y a las políticas oficiales, hecho que ya habíamos visto con las candidaturas testimoniales, las urnas en las cárceles, el adelantamiento de las elecciones o la modificación de la ley de partidos políticos, pero que ahora llega a niveles inconcebibles  con esta vinculación con uno de los sectores más violentos de nuestra sociedad.

La señora presidente se refirió al tema expresando que “los argentinos no somos, feos, sucios y malos como nos quieren hacer creer” haciendo referencia a un supuesto exceso de atención de los medios no dependientes del gobierno al tema de los barrabravas deportados. En realidad, su error es atribuir a los medios  y a los sectores opositores (que según lo visto en la última elección constituyen alrededor del setenta por ciento de los ciudadanos) adjetivos que estos jamás pronuncian y menos con relación a sus compatriotas. Lo que sí es innegable es que esa enorme mayoría de los argentinos piensan que quienes son realmente malos son los funcionarios del actual gobierno tanto en su eficacia como en su actitud. Obviemos lo de sucios, que pertenece a las cuestiones íntimas y personales y lo de feos, que es propio de la subjetividad estética. Pero sin dudas son malas las políticas educativas, económicas, sanitarias y judiciales. Es mala la política exterior. Hay carencia de políticas de seguridad, buenas  o malas, y de defensa. Y hay una mala actitud  hacia los opositores, una permisividad ante la transgresión que diferencia las sentencias aplicables y las que no se consideran tales y una persecución ostensible a los medios de comunicación que critican al gobierno.

Con tantos sectores ha confrontado ya el ejecutivo, que agotados los oponentes externos, comienza ahora la etapa de las peleas internas. Así, entre trascendidos de peleas y acusaciones de deslealtad, se produjo la renuncia del titular de la cartera de Relaciones Exteriores y Culto. El ex Canciller  Taiana no era un profesional de carrera del servicio exterior de la nación, que los tiene  y de reconocida capacidad. Era en cambio un hombre que respondía a la persona que ejercía el ejecutivo aunque lo que se le ordenara fuera contradictorio o aunque tuviera que soportar que otros ministros y embajadores se superpusieran con las tareas de su ministerio. Hemos criticado el dispar criterio de nuestra cancillería al levantar la bandera de los derechos humanos y de apoyo a la democracia, en casos como el de Honduras, y apoyar al mismo tiempo la dictadura violadora de toda noción de derechos humanos de la Cuba de los Castro y los avances totalitarios de Chávez en Venezuela. Comprobamos por las declaraciones del embajador Sadous las acusaciones de una diplomacia paralela ejecutada por el Ministerio de Planificación en Venezuela con toda una carga de acusaciones de corrupción, hoy en pleno proceso ante la justicia.

Confirmamos con estas evidencias lo que expresa uno de los distinguidos profesores de nuestro curso de dirigentes políticos, respecto de la tendencia de los gobiernos autoritarios a designar funcionarios que no tienen  idoneidad para el cargo en que se los coloca y cuyo único mérito es la lealtad a “la causa” de quien los designó. Este tipo de funcionarios, ejecutarán todo lo que se les ordene, porque carecen de la capacidad profesional y el prestigio personal para desarrollar una política coherente, defender posturas profesionalmente correctas o negarse a que se avasallen las responsabilidades de su ministerio o su investidura. Esto lo vemos en la Cancillería, el Banco Central  o el Ministerio de Economía. Cuando un funcionario de este tipo no cumple una orden se lo echa sin más trámite para buscar otro más subordinado. Por eso las políticas son erráticas e incoherentes. Para no variar, el anunciado reemplazante de Taiana tampoco es un hombre que tenga formación en el área de política exterior por lo que se supone que su mérito será una lealtad a toda prueba. De idoneidad ni hablemos.

Cerramos este informe con la noticia de que la Asamblea de Gualegauchú levantó el corte del puente internacional con Uruguay luego de años de perjudicar el comercio zonal y sin haber logrado que la pastera de Botnia se desplazara un centímetro. Lo que los  gualeguaychuenses no olvidarán es que fueron usados por el gobierno, que su causa fue mal defendida y que ahora los acusaron ante la justicia los mismos gobernantes que los habían alentado a actuar. Con dolor comprobaron que el camino del corte y la acción directa no es solución a los problemas que hay que defender con racionalidad y un justo ejercicio del derecho. Ahora tenemos y tienen que poner el énfasis en un control técnico y profesional de primer nivel que ponga el tema en su justa dimensión y que permita actuar con prudencia y firmeza para mantener lo que verdaderamente importa que es la protección del medioambiente, como siempre debió haber sido.

Los argentinos no somos feos, sucios y malos, simplemente tenemos la desgracia de que hemos elegido malos gobernantes. Esperemos que cuando tengamos la oportunidad de volver a elegir, haya una buena oferta y sepamos hacerlo mejor.

Un abrazo para todos, acompañado de la felicitación para todos los padres y el cariño a nuestra querida bandera nacional y a su dignísimo creador, don Manuel Belgrano.

 Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana