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INFORME DEL 21 DE MARZO

CIEN AÑOS NO ES NADA

Queridos amigos:

Lean con atención los siguientes párrafos entrecomillados:

 “Ahora se había producido la situación más peligrosa que puede darse en política: una impasse. El Senado estaba decidido a no reunirse; el presidente no quería retroceder un paso.”“Pero si esto era grave lo que siguió fue mucho peor. Pues dos días más tarde, el……….., el Palacio del Congreso amaneció rodeado por fuerzas policiales y de bomberos. Los diputados y senadores que intentaban entrar eran conminados a alejarse.”“Lo más amargo era que a pesar de las críticas de los diarios y los dirigentes al cerrojazo, era palpable que la gente común lo aprobaba; incluso se aclamó al presidente tres días después de la clausura del Congreso, cuando salía de la Casa Rosada. Intentose hacer un meeting de protesta pero no hubo gente que acudiera. Al público le parecía bien que se diera una lección a los políticos, y nadie reparaba en la gravedad de la medida. ¡Increíble!” “………. en olvido de que no hay enemigo pequeño y que en la Argentina, cuando el enemigo es el presidente, jamás se lo debe desestimar: aunque sea un infeliz siempre será peligroso.”  

No teman. No se preocupen. No se trata de la predicción de un vidente iluminado. Los párrafos anteriores fueron extraídos del libro “SOY ROCA” y en ellos el prestigioso y recientemente fallecido historiador Félix Luna pone en boca del entonces senador Julio Argentino Roca la descripción del enfrentamiento entre el presidente Figueroa Alcorta y el Senado, que termina con el cierre del Congreso. ¿El año? Fue en 1908, dos años antes del Centenario. ¿La causa puntual? La lucha por los fondos del presupuesto. Sorprende leer que la gente hastiada de los enfrentamientos políticos más que lamentar, festejó la ruptura del orden institucional. Y sorprende la similitud de los conflictos luego de 100 años de historia.

La primera reflexión que surge es que la imagen idílica de una Argentina que comenzaba el siglo XX en pleno éxito y desarrollo material no se conciliaba con el oscuro panorama político, que derivó en que  los festejos del Centenario se hicieron bajo el estado de sitio decretado por el presidente para enfrentar protestas sociales anarquistas. La reflexión más preocupante es acerca de la evidencia de lo poco que hemos aprendido con el transcurrir de los años y el fluir de la democracia. En estos últimos cien años, en que el mundo enfrentó dos grandes guerras que cambiaron la ubicación de los centros del poder, Argentina vio el surgimiento político del radicalismo y del justicialismo y sufrió diversos golpes militares que rompieron el orden constitucional por variadas razones. Pero al presente, llevamos 27 años de ininterrumpida democracia y deberíamos haber aprendido a no repetir los errores del pasado permitiendo que caudillos o “caudillas” avasallen las instituciones de la república en su afán de mantener el poder personal a cualquier costo.

Como en 1908 el Senado está en una impasse. La señora presidente reúne a sus congresales no para instruirlos acerca de las bases de los acuerdos que deben procurar sino para arengarlos a un enfrentamiento frontal con la oposición a  suerte  y verdad. Y la Argentina real, la de los millones de ciudadanos castigados por  la inflación, la inseguridad y las mentiras estadísticas  y sociales, sufre. Sufre mucho y sin perspectivas de solución en medio del cuadro de enfrentamiento del que es responsable el gobierno, ya que la oposición sólo puede reaccionar ante cada golpe tratando de frenar y limitar el vendaval de odio y agresión que llega al extremo de llevar las represalias hasta los antepasados y los descendientes de los supuestos “enemigos” del poder.

Al comienzo del período de sesiones ordinarias del Congreso, el diario La Nación preguntó a los  jefes de bloque de las cámaras ¿Qué proyectos de ley concretos va a priorizar su partido? La oposición nombró a: la reforma del INDEC, la coparticipación del impuesto al cheque y la modificación de la integración del Consejo de la Magistratura. El jefe del bloque de senadores del oficialismo dijo “vamos a acompañar las políticas del Poder Ejecutivo porque somos el bloque del oficialismo.” Es decir que reconoció implícitamente  no tener ninguna iniciativa propia, lo cual es lamentable. El jefe de bloque del oficialismo en Diputados fue aun peor, pues comenzó su respuesta diciendo “Seguramente, vamos a trabajar en la ley de matrimonio homosexual.” Más allá de los puntos de vista personales sobre dicha iniciativa asusta pensar que en una Argentina sumida en una profunda crisis, con millones de habitantes bajo la línea de la pobreza y con un estado lamentable de la salud, la educación y la justicia, la primera iniciativa parlamentaria, o sea, la principal preocupación del oficialismo en la Cámara de Diputados sea el tema del matrimonio homosexual. La conclusión es que hay un deseo del oficialismo de vaciar de contenido al Congreso ya que no cuenta, como Figueroa Alcorta, con una opinión pública complaciente que le permita cerrarlo. Pero al menos tratará de que funcione lo menos posible.

No puedo cerrar este informe sin comentar una muestra más de hipocresía  oficialista, esta vez en boca del gobernador de la Provincia de Buenos Aires. El miércoles 17, en el salón de acuerdos de la casa de gobierno, el gobernador Scioli ponderó el sistema de voto electrónico que se aplicará en la elección de Intendente del partido de Pinamar, por su eficiencia y transparencia. El gobernador omitió decir que el voto electrónico hace años que está dispuesto por  ley en la Provincia de Buenos Aires y que no se aplica porque las elecciones provinciales se hacen en coincidencia con las nacionales en que está vigente la boleta de papel. Y que en la Ley 14086, de Elecciones Primarias en la Provincia de Buenos Aires, recientemente promulgada el 7 de Diciembre del 2009, el oficialismo dispuso e impuso en su Artículo 2º : “Cuando el poder Ejecutivo Nacional, convoque a elecciones primarias nacionales, para Presidente y Vice y/o parlamentarios del MERCOSUR y/o Diputados Nacionales y/o Convencionales Constituyentes, la fecha de realización de las elecciones Primarias obligatorias y simultáneas provinciales, se realizarán el mismo día”. Con lo cual, nuestro gobernador nos ha condenado  a no tener voto electrónico hasta que al poder ejecutivo nacional le convenga políticamente, en una muestra más de incoherencia  e hipocresía entre el discurso y la acción. Por suerte los argentinos ya hemos aprendido cuales son los métodos del oficialismo y cada día nos engañan un poco menos y se evidencian un poco más.

 

Un abrazo para todos y que el otoño no nos ponga melancólicos, que para eso la política se basta  y sobra.

Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana