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INFORME DEL 22 DE NOVIEMBRE

Queridos amigos:

El 20 de Noviembre fue el día de la soberanía, recordatorio de la batalla de la Vuelta de Obligado. Para los que sentimos  un profundo respeto por los valores nacionales es un día importante. Por eso fuimos un grupo de dirigentes de Nueva Unión Ciudadana que somos veteranos de la guerra de Malvinas a la inauguración de un monumento al veterano de guerra que se realizó en el Mercado Central. Allí abracé con emoción a hombres de la talla del Almirante Robacio, heroico Comandante del Batallón 5 de la Infantería de Marina y me reencontré con viejos camaradas. A pié firme, bajo el sol, asistimos emocionados a la ceremonia de descubrimiento de un monumento a un soldado muerto en combate, bajo una gran cruz blanca y junto a la imagen de Nuestra Señora la Virgen del Rosario. Sobre un palco, a la sombra y rodeados de micrófonos  se situaron las “autoridades” encabezadas por … el Secretario de Comercio Guillermo Moreno. A su lado, aprovechando las glorias ajenas para mostrarse  en público estaba la funcionaria María del Carmen Alarcón, que fue oficialista antes de sumarse indignada a las protestas del campo para volver a ser nuevamente oficialista al influjo de la necesidad. Alguien preguntó qué tenía que hacer allí el Secretario de Comercio y una voz socarrona contestó: “Creo que es el dueño del Mercado”. No resultó extraño. Los funcionarios, empresarios, amigos y parientes de Néstor Kirchner parecen ser los dueños de todo y de todos. No es extraño que hoy quieran adueñarse también de la gesta de Malvinas a cuyos héroes de uniforme supieron denostar.

Quizás la más grotesca evidencia de esa ansia de posesión fue la ostentación pública de la “conversión” del Gobernador electo de Corrientes Ricardo Colombi, que luego de ganar la elección como radical opositor se exhibió públicamente con Néstor Kirchner  y le declaró su apoyo a cambio de la promesa de recibir lo que por derecho pertenece a su provincia y que por “apriete” le era retaceado. Este hecho repugnante tuvo la particularidad de que no fue oculto ni negado. Fue con foto y deliberada impudicia como si el mensaje fuera:

 “Lo hicimos, ¿y qué?”. Pero este hecho tiene otra grave connotación. Al igual que los cambios de bancada de los legisladores electos por un partido y que se pasan a otro y de los legisladores electos que no asumen ya que se postularon sin la intención de hacerlo, el “salto” de Colombi continua vaciando de contenido al acto eleccionario. El razonamiento es muy simple  y está en boca del ciudadano común. “Si voto y el candidato que elijo se da vuelta ¿para qué voto?”. La actitud del elegido no responde a su propuesta electoral ni  al partido que lo postula sino a la negociación posterior con el poder que compra voluntades con fondos públicos, antes, durante y después de la elección. Así, a nuestra devaluada democracia que ya sufre por la influencia del ejecutivo sobre los otros poderes y por las múltiples acusaciones de corrupción, le comienzan a quitar su último elemento de legitimación: el  acto eleccionario.
A ese acto eleccionario ya se lo está condicionando también con la llamada Ley de democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral que como es costumbre de este gobierno postula todo lo contrario de lo que titula ya que la mentada ley apunta sin ocultarlo a la desaparición de los partidos pequeños o sea todos menos radicales  y justicialistas. Para estos últimos reserva unas internas complejísimas que permitirán manipular las candidaturas y como postre propone privar a los partidos de contratar por sí mismos cualquier propaganda audiovisual, la que será asignada por el omnipotente estado nacional. Y por supuesto sin voto electrónico ni boleta única de modo que todos los resortes de la trampa queden disponibles.

Mientras tanto, la calle no se distrae con estos fuegos de artificio. Distintas organizaciones de izquierda que no responden al gobierno se preparan para disputar el espacio público desde los gremios afiliados a la CTA y las “organizaciones sociales” que quedan afuera del reparto de planes que no alcanzan para todos. Crímenes resonantes  y cotidianos desafían los anuncios de estadísticas de delito en disminución que suenan a burla de parte de los funcionarios. Por su parte el Jefe de Gabinete y la señora Presidente concentran su atención en las escuchas ilegales producidas en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como si ese fuera un tema central. Es evidente su intención de desestabilizar a Mauricio Macri mientras claman por atribuir a la oposición la aviesa intención de desestabilizar a un gobierno que hace lo que quiere e ignora los datos de la realidad que incluyen la última derrota electoral.

No es el complejo panorama económico ni son las difíciles relaciones comerciales con Brasil los errores de gestión que ponen en jaque al gobierno. Es su manejo político y social que permite la corrupción arriba, el delito creciente abajo, la lucha por los dineros públicos en la calle y la desvalorización de la democracia por la compra de opositores y la vulneración de los procedimientos, lo que amenazan el normal funcionamiento de las instituciones  y plantean una honda preocupación para los próximos dos años. El gobierno golpea duramente las bases del sistema que le permitió llegar al poder y eso es muy grave y dañino.

Confiemos en que las reservas  morales y espirituales de la patria nos permitan superar esta hora aciaga ya que la Argentina que fue capaz de engendrar hombres como los que  pelearon en la Vuelta de Obligado y en la gesta de Malvinas sabrá encontrar a quienes puedan llevarla por un camino mejor.

Un abrazo para todos.

Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana.