El Cuarto Espacio
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EL CUARTO ESPACIO
Estamos en Argentina, año 2009, hay elecciones legislativas en medio de una severa crisis financiera internacional y una situación local complicada desde el punto de vista económico, social e institucional.El frente gobernante evidencia muestras de agotamiento que se manifiestan en una pérdida de apoyo popular reflejada en las encuestas y en un alejamiento de diputados y senadores que fueron aliados de ocasión y que no quieren compartir la eventual derrota en las urnas.
La “oposición” o sea las alternativas que se presentarán al elector se ha agrupado en dos alianzas aún no consolidadas pero ya encuadradas en determinados espacios políticos.Por un lado está el justicialismo disidente que en la Provincia de Buenos Aires reúne a dos figuras como de Narváez y Solá que provienen de distintas vertientes. Mientras de Narváez llegó a la Cámara de Diputados enrolado en el sector opositor que apoyaba a la Senadora Duhalde, Solá lo hizo encabezando la lista del oficialista Frente de la Victoria y aún proclama su convicción “progresista” y su apoyo a las políticas iniciales del ex presidente Nestor Kirchner. Las diferencias de Solá con Kirchner no son ideológicas sino de procedimiento. Lo curioso a es que a esta alianza, ya de por sí compleja por los distintos orígenes de los protagonistas, se sumó primero el partido Recrear, de origen liberal y ahora el PRO de Mauricio Macri que en el imaginario popular simbolizaba la opción de centro, centroderecha, que ha quedado vacante en la oferta electoral. En síntesis, hasta aquí tenemos un justicialismo progresista oficialista y un justicialismo progresista disidente ampliado.
El tercer espacio presenta una conformación aun más compleja. Se nutre de una denominada Coalición Cívica encabezada por la señora Carrió, cuyo núcleo es el ARI, partido ubicado en la centroizquierda del espectro político lo que hace coherente la incorporación del socialismo a este espacio. Se han sumado, sin embargo, sectores disidentes del radicalismo como el de la señora Stolbizer y personalidades aisladas con orígenes e ideologías dispares. Pero ahora la alianza se ha completado con la incorporación del partido Radical, que de esta manera reagrupa sus fuerzas y trata de recuperar a sus disidentes entre los que está nada menos que el vicepresidente Julio Cobos. Aún con la dificultad que este conjunto presenta para su encuadramiento podemos decir que se abre como una alternativa de centroizquierda al Frente para la Victoria. Es decir, que si tenemos un justicialismo oficialista progresista, un justicialismo disidente con progresismo incluido y una alianza de centroizquierda nos queda un amplio espacio del espectro político que abarca del centro hasta la centroderecha que se ha quedado sin representación. Es ese vacío político el que queremos llenar con una alternativa que sume en lo ideológico a quienes se sienten pertenecientes al centro a la centroderecha y al sentido común. Este último concepto, el del sentido común, apunta a dar opciones a muchos ciudadanos que dicen no atender a las cuestiones ideológicas pero que expresan los mismos conceptos que nosotros aunque sin ponerle etiquetas clasificatorias.
Veamos algunos ejemplos de a quienes queremos representar:
A los que quieren terminar con la inseguridad y están dispuestos a priorizar los derechos de quienes cumplen la Ley sobre quienes eligen violarla y delinquir.
A los que creen que hay que luchar contra la droga en forma integral y sin concesiones, aumentando las campañas de prevención, endureciendo las leyes y el accionar de todos los medios del Estado para erradicar este flagelo.
A los que opinan que hay que defender la vida desde la concepción.
A los que no desean que la economía sea socialista ni estatal.
A los que quieren que se trate con respeto a instituciones fundamentales como la iglesia, las Fuerzas Armadas y la Fuerzas Policiales y de Seguridad.
A los que desean que se defiendan los derechos humanos de todos y no sólo los de aquellos que responden a una determinada concepción ideológica.
A los que creen que el respeto a las leyes y las instituciones de la república son la verdadera garantía de gobernabilidad sin confiar en salvadores mesiánicos ni en pactos espurios.
A quienes pretenden una educación pública, gratuita y de calidad brindada en un ambiente de orden y respeto.
Podemos seguir exponiendo todo nuestro largo programa pero no es necesario. Hace pocos días un ciudadano publicó una carta de lectores con algunas de estas premisas y se asombró de cuantas adhesiones recogió. No nos sorprende. Sabemos que somos muchos los que pensamos igual pero que algunas de estas ideas no son consideradas políticamente correctas por los medios y por ello los partidos políticos las esconden y los que las sostenemos no tenemos espacio para expresarnos.
Por suerte estas elecciones nos encuentran a los que compartimos este espacio de pensamiento con una herramienta jurídica que se llama NUEVA UNION CIUDADANA, con personería en toda la Provincia de Buenos Aires y con la voluntad de presentarnos como una alternativa electoral a las opciones existentes.
Sabemos del riesgo de lanzar este cuarto espacio sin poseer el apoyo de grandes grupos económicos ni periodísticos. No tenemos ni queremos figuras mediáticas que exploten el esfuerzo ciudadano que proponemos en beneficio personal. Lo que si tenemos es la convicción de que representamos a una enorme mayoría de ciudadanos que sin duda nos apoyarán con su voto si logramos hacerles llegar nuestro mensaje y hacerles conocer nuestra trayectoria límpida, coherente y transparente, única garantía de que los principios expuestos no serán traicionados el día que, si Dios quiere, tengamos la oportunidad de representar a nuestra gente en las cámaras y los consejos deliberantes como paso previo a alcanzar los cargos de gestión. Nuestra esperanza es que si logramos demostrar el valor de la ética y los principios que sustentamos en la Provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma, podremos abrir el camino a un proyecto nacional que no sea el proyecto de “alguien” con nombre y apellido sino el espacio de pensamiento desde el que se inicie un cambio histórico que modifique la declinación progresiva de nuestra patria. Que bello sonido y que fuerte sentimiento nos despierta la palabra PATRIA, esa tierra natal o adoptiva, ordenada como nación a la que nos sentimos ligados por vínculos jurídicos, históricos y sobre todo afectivos. Por ella y por nuestros jóvenes es que nos lanzamos a enfrentar este enorme desafío político y electoral.
Juan Carlos Neves, presidente de Nueva Unión Ciudadana Provincia de Buenos Aires.


